miércoles, 19 de mayo de 2010

…El mundo real es una competencia…


Diariamente el educador se enfrenta a diferentes situaciones que representan un freno a su desempeño. Estas situaciones de ocurrencia en ocasiones persistente, constituyen una parte fundamental del desarrollo efectivo de una clase o de un estudiante. Por ejemplo, de manera rutinaria se presentan estudiantes con muy bajo rendimiento académico, de acuerdo a los estándares fijos, y en ocasiones, los anteriores, no son tomados en cuenta ni evaluados de manera diferente, específicamente en la Educación Superior que busca formar profesionales de alta calidad acotando al ejemplo de Meter Senge (2000) ante la suposición de que existen “seres humanos listos, y seres humanos tontos”, o sea aquellos que no pueden aprender merecen menos educación. Este bajo rendimiento académico tiene amplias y variadas raíces fácticas que derivan en una serie de consecuencias y/o fallas que más tarde afectarían su desempeño profesional.

Específicamente, por ejemplo, en el área de la Enseñanza y la Traducción del Inglés, el tema de la pronunciación es fundamental para ser contratado como docente competente. Uno de los factores más importantes es el aprendizaje de la técnica y las metodologías efectivas para transmitir este conocimiento a los estudiantes. Según este orden de ideas, si un estudiante del curso de Enseñanza de la pronunciación o en cualquier otro curso de carrera en el que necesite hacer uso de sus destrezas avanzadas del habla en el idioma inglés, presenta bajo rendimiento, más tarde, talvéz fracasará en su labor como profesional.

Alrededor del mundo cada vez es más claro como tanto a nivel educativo como profesional, las exigencias son más marcadas y es requerido tanto para hombres como para mujeres una participación activa en la resolución de problemas de carácter práctico, con conocimientos básicos de ética y en relación con el contexto y el proyecto de vida o profesional. (Gardner, Chen y Levy).

Para este fin, la visión de la educación debería hacer un giro radical, saliéndose de la conocida evaluación tradicional, y contribuyendo con el desarrollo de competencias en el estudiante. Como lo acota Gardner la mayoría de las personas y sobre todo los educadores, se resisten a modificar las prácticas con las que se sienten cómodos pues, tienen miedo al riesgo y a la impotencia ante lo novedoso o simplemente aquello que conlleva mas trabajo. La realidad actual de la educación deben también ajustarse a las exigencias del mundo contemporáneo laboral y la nueva era global. De acuerdo con este orden de ideas, “los requisitos cambiantes para los trabajadores de hoy tienen importantes implicaciones educativas en términos de habilidades, entrenamiento y capacidad”, (Cheng K, 2007). A las anteriores se les conoce como competencias profesionales.

¿Qué son las competencias profesionales?

Actualmente, las competencias se entienden como actuaciones integrales para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y ética, integrando el saber ser, el saber hacer y el saber conocer (Tobón, Pimienta y García Fraile, 2010). Las competencias son las capacidades de poner en operación los diferentes Conocimientos, Habilidades y Valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para la vida y el ámbito laboral. Estas competencias, son amplias y necesarias para la manera de vivir y convivir en una sociedad que cada vez es más compleja; (Levy, F. 2007), por ejemplo el uso de herramientas para pensar como: el lenguaje, la tecnología, software educativos, los símbolos y el conocimiento, la capacidad para actuar en un grupo diverso y de manera autónoma.

Carlos González Díaz y Leonardo Sánchez Santos (2003), identifican a las competencias básicas como: Aquellas en las que la persona construye las bases de su aprendizaje (interpretar y comunicar información, razonar creativamente y solucionar problemas, entre otras), que reafirman la noción del aprendizaje continuado y la necesidad de aprender a aprender.

Sabemos que existen muchos y diversos problemas educativos que afectan al sistema, y el receptor directo de estos, es el estudiante. Por otro lado, la actitud de los diferentes involucrados puede percibirse de diferentes formas: con indiferencia, superficialmente, o en contraparte, como justificación de esta ensayo, de una manera sensible ante esta realidad, en busca de propuestas para la mejora del sistema.

Entonces se resume que el desarrollo de un enfoque para implementar las competencias de los profesionales del futuro, no sólo articula todos los ejes de la formación desde los primeros cimientos o bases sino se transporta en sí a la formación especializada y además a todos los procesos de actualización de competencias y de recertificación profesional posteriores. En este orden de ideas sabemos que este nuevo enfoque de la educación es un enfoque de largo plazo, que se basa en una evaluación cualitativa y cuantitativa con los criterios necesarios para determinar logros, objetivos, habilidades y destrezas “ya que las competencias profesionales requieren ser mantenidas e incrementadas, y ellas se retroalimentan en cada persona según sus propias especificidades e interrelaciones, lo cual obliga a un sistema de acreditación que permitan llevar adelante procesos de actualización continuos para ir reforzando y aumentando las competencias”. Rama, C. (6 de noviembre, 2009)

“Los escenarios téoricos del constructivismo (Piaget), interaccionismo (Vigotski), una nueva acepción (Shumpeter), la de rol ecológico de la sociedad y teoría de capital humano y una explosión nueva desde la lectura de lo interdisciplinario. En el marco de la Educación hay un conjunto de cuerpos conceptuales que van definiendo el perfil actual: McLuhan y los medios de comunicación, que hoy cierran con Castells que plantea la sociedad de acceso, la sociedad digital.” (Rama, C.) Asi que en este orden de ideas, la inclusión de la formación por competencias esta sustentada desde tiempo atrás, y a partir de estos enfoques se empiezan a construir diferentes modelos educativos (proyecto Tunning para Europa y Latinoamérica) con mayor peso y diferentes concepciones. Algunos están más encerrados en la individualización del aprendizaje (constructivistas), otros son más interaccionistas. Uno podría definir y analizar cómo cada modelo pedagógico tiene más apoyo en un cuerpo teórico, independientemente de que hayan tenido claro esto en el momento inicial. (Rama, C.)

De acuerdo con Gardner (2005), Cheng y Levy (2007) el desarrollo de las competencias profesionales se concibe como la clave del éxito profesional y educativo, y además, el hecho de hacer una conciencia abierta hacia una efectiva aplicación de esta nueva ideología que podrá utilizarse a nivel laboral, y/o educativo. La nueva era global requiere y demanda servicios más personalizados y directos haciendo innecesarias las grandes organizaciones del ayer, los requisitos cambian y se requiere de mayor capacidad de pensamiento lógico y crítico para la resolución de problemas que no siguen reglas prediseñadas. La creatividad se considera una habilidad que debe de demostrarse en todas las áreas del pensamiento interdisciplinario de manera oportuna y eficaz. La nueva era global, busca profesionales competentes que se complementen en muchos ámbitos, y quienes consigan cultivar estas competencias, tendrán más oportunidades de avanzar. A pesar de que la tecnología avanza, la mente humana, su capacidad de abstracción, de razocinio, de pensamiento crítico y de procesar nueva información para construir nuevos conceptos o responder ante nuevas necesidades, jamás podrá ser reemplazada por un computador. Las computadoras ejecutan reglas, el ser humano procesa información mediante elevados procesos cognitivos. “El resolver nuevos problemas todavía es un trabajo humano, y en conclusión las escuelas deben enseñarles a éstos, cómo resolver problemas nuevos para cuya solución aún se desconocen las reglas”. (Chen K. y Gardenfors P.)

La transición no será fácil, los logros educativos también sugieren de estas habilidades, como la comunicación compleja y la construcción de argumentos válidos de forma oral y escrita, por encima de la memorización para cumplir y acertar en una prueba escrita. Un profesional competente, debe de saber ser, saber hacer, demostrar flexibilidad, integridad, y una personalidad ética, respetuosa y ganadora… habilidades que van más allá de la educación que hoy en día conocemos como formal.


Bibliografia consultada:

  • Cheng, K.M. (2007). The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español
  • Gardner, H. (2005). Un ensayo educativo. México:Paidós.
  • Levy, F.& Murnane, R. (2007). How computeried work and globalization shape human skill demands. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.
  • Rama, C. (6 de noviembre, 2009). Mercados laborales y competencias profesionales. Ponencia en el Colegio de Periodistas, San José, Costa Rica.
  • Tobón, S., Pimienta, J., y García Fraile, J.A. (2010). Secuencias didácticas: aprendizaje y evaluación de competencias. México: Pearson.
  • Tobón, Sergio. Competencias, calidad y educación superior. Bogotá: Magisterio, 2006.
  • Tobón, Sergio. Formación basada en competencias. Pensamiento complejo, diseño curricular y didáctica. Bogotá: Ecoe Ediciones, 2005.
  • Tobón, Sergio. Las competencias en la educación superior. Madrid: Editorial Universidad Complutense, 2006.


Video Elaborado por Laura Naranjo
Curso Evaluación en la Educación Superior
Competencias para los Profesionales del Futuro


video

10 comentarios:

  1. Estimada Laura:

    En efecto, como usted menciona, es necesario que los estudiantes conozcan el lenguaje a fondo. Parte importante de esto es la pronunciación. Sin embargo, es importante que un traductor o un profesoer de inglés como segunda lengua desarrolle destrezas como: comunicación efectiva, respeto, empatía, solución de problemas y pensamiento crítico entre muchos otros.
    Es nuestra responsabilidad, como docentes universitarias, lograr que estos futuros profesores y traductores desarrollen dichas competencias antes de integrarse a la fuerza laboral. PAra esto, debemos romper parte de los paradigmas tradicionales del sistema educativo.

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  2. Hola Laura,

    Siento que la educación del futuro debe de ser mas permeable en temas como los valores, la ética y el bienestar humano. Se debe de rescatar los mejores elementos del individuo y ponerlos al servicio del mundo para la solución de problemas complejos.

    Estoy de acuerdo contigo que las computadoras no podrán sustituir al ser humano y competencias. Sin embargo, son instrumentos de gran apoyo para lograr un mejor bienestar en sociedad.

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  3. Oscar, ¿qué valores son los que tendríamos que inculcar? Variarían según contexto?

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  4. Concuerdo con que el eje transversal de valores que apoyan muchos de los curriculums de la educación secundaria se pierden tal vez en la educación superior, y la apropiada retroalimentación formará la base para la creación de competencias de los profesionales del futuro. Retomando la pregunta de la profesora, resumo que algunos de estos valores son la honestidad, la responsabilidad, la empatía, la justicia y la perseverancia. Muchos de ellos los vemos presentes en nuestra universidad y sus profesores, pero talvez en algunas otras no, y de igual forma los estudiantes a pesar de que saben que estos valors existen, los obvian. Tal es el caso pertinente de la comunicación de la profesora sobre el plagio en este curso. Como lo dice Xinia es parte de nuestra responsabilidad como docentes velar para que esto no pase.

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  5. Es importante y realmente retador cuando habla de impartir o crear currículo para áreas como el inglés donde la enseñanza de valores y actides exige un dominio de la habilidades para gestionar actividades de aprendizaje más variadas y mucho mejor enfocadas. Además surge el reto de que los auditorio están conformados por profesionales de todas las áreas academícas y la pluralidad y el contraste son la tónica. Creo que en estos ambientes, es donde la multidisciplinariedad reviste una mayor importancia, porque la adaptación de actividades de interés que promuevan el desarrollo de actitudes más que habilidades se pone en juego. Me parece que en un entorno de globalización, la enseñanza de otros idiomas puede generar espacios para crear por ejemplo respeto por otras culturas, valorar distintas opiniones y puntos de vista y crear espectativas de superación y relaciòn multinacional entre los estudiantes. Es claro que todo esto no es fácil, por eso me parece que estos cursos de enlace revisten una especial importancia que todas las disciplinas deben reconocer y apoyar.

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  6. Por cierto que interesante la frase del Video "Hay graduación sin competencias", algo que me llamó mucho la atención fue la expresión "no porque una persona tenga mucho conocimiento está mejor capacitada". Esto deberíamos decirlo a nuestros estudiante todos los días y motivar en ellos ya no sólo ganar cursos, sino aprender para su vida, para su felicidad y para aportar a los otros en su entorno, no a ser máquinas de conocimiento o irracionales con un altísimo indice de IQ.

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  7. Laura, en los dos primeros párrafos de este ensayo me queda la sensación de que el bajo rendimiento del estudiante es un freno para el educador y para el proceso de enseñanza aprendizaje, con grandes consecuencias en el futuro desempeño y labor profesional. Aún más parece reafirmarse con la cita de Meter Senge sobre los “listos y tontos”. Considero que el rendimiento académico del estudiante no es un buen y único indicador, para predecir su éxito laboral. Te doy un ejemplo hay universidades que ya no toman como requisito de admisión el rendimiento académico de secundaria, pues no existe alta correlación de este con el éxito en el nivel superior.Además es nuestra tarea como docentes provocar situaciones de aprendizaje significativo.

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  8. Si tenes razon, no es un indicador unico pero si un freno para cuestionarnos y retomar como lo discutimos en semanas anteriores, y así asegurarnos de tomar en cuenta a aquellos estudiantes que con sus calificacciones de repente expresan su grito de ayuda.

    Estoy de acuerdo en que no hay correlación entre el rendimiento academico de secundaria y la educacion superior. La madurez y otros factores influyen en los numeros y en el desempeño.

    Sin embargo considerar el "background" es valioso para idear estrategias, aun en educación superior. Por ejemplo, en la Universidad, con excepciones, se dejan de lado las adecuadiones curriculares.

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  9. Xinia, me gustaría conocer la fuente de tu aseveración sobre la predictibilidad de las notas de colegio sobre el rendimiento académico en la universidad. A mi buen entender, sí existe gran predictibilidad.

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